lunes, 6 de abril de 2009

Apuntes de campo

A medida que avanza la cosecha de soja las estimaciones de rendimiento a nivel nacional se deprimen, ya no se habla ni siquiera de 40 mill de tn. sino de 37-38 mill de tn. por efecto de la sequía. La soja, que desde hace un tiempo sirvió para compensar las pérdidas de las otras actividades tradicionales, a estos rindes promedio dejó de serlo.
En la zona cercana a San Francisco, los rendimientos de soja son muy dispares, desde lotes que sorprenden con más de 45 qq./ha. Hasta aquellos que no llegan a los 10 qq./ha., hay quienes ni se dieron cuenta de la sequía que asoló los campos de gran parte del país. La soja de segunda también promete, aunque durante la segunda quincena de marzo el calor y la sequía la perjudicó. Tal vez se haya afectado el llenado de grano, pero aún se siguen esperando buen rendimiento.
El fantasma de la sequía sigue rondando. Para esta campaña triguera se espera un escenario de lluvias débiles hasta la primavera. La reposición de humedad del suelo esperando la próxima siembra fue insuficiente, habrá que esperar nuevas lluvias que repongan el perfil de humedad del suelo.
Otro tema que preocupa es la importante disminución en el uso de fertilizantes en la última campaña triguera. El trigo es un cultivo que necesita un adecuado abastecimiento de nitrógeno. Es importante analizar la relación entre el costo y el beneficio a la hora de aplicar, el impacto económico del uso de fertilizantes es importante, pero su efecto positivo en el rendimiento final del cultivo es innegable.